A fin de que el pueblo de Dios piense profundamente en estos temas, presentamos este número de Portavoz de la Gracia: El propósito eterno de Dios. No todos los autores incluidos concuerdan entre sí en todos los detalles; los lectores diestros en asuntos teológicos lo notarán acá y allá. Pero todos estos autores —protestantes o bautistas— creen que el propósito eterno de Dios es el fundamento de la totalidad de nuestra salvación. David Martyn Lloyd-Jones introduce este tema sumamente profundo. Charles Spurgeon luego explica hermosa y conmovedoramente las partes, estipulaciones y los objetivos de los concilios eternos de Dios. ¿Cuál es la naturaleza de este acuerdo eterno? Patrick Gillespie lo describe, y Peter Bulkeley ofrece una breve lista de las promesas y los acuerdos tomados entre el Padre y el Hijo en la eternidad. La realidad bíblica del plan de Dios es explorado por R. B. C. Howell, y A. W. Pink muestra la importancia de la elección de Cristo como nuestro Mediador. Ahora bien, ¿es esto pura especulación o hay algún valor práctico en contemplar este tema? Thomas Brooks contesta esa pregunta con una exposición detallada de los acuerdos entre el Padre y el Hijo, que apunta a edificar y alentar al creyente. A. A. Hodge nos ayuda a ver que la única manera de comprender correctamente la expiación de Cristo es a través del cristal del propósito eterno de Dios. Y después, tenemos un segundo artículo en el que Spurgeon nos da una visión impresionante de la consumación del plan de Dios: la boda del Cordero. Para finalizar, Isaac Ambrose nos urge amar a Cristo profundamente porque planeó y acordó ser nuestro Salvador antes de la fundación del mundo. ¡Aleluya! ¡Qué Salvador!
C.H. Spurgeon (1834 - 1892)
Spurgeon quickly became known as one of the most influential preachers of his time. Well known for his biblical powerful expositions of scripture and oratory ability. In modern evangelical circles he is stated to be the "Prince of Preachers." He pastored the Metropolitan Tabernacle in downtown London, England.His church was part of a particular baptist church movement and they defended and preached Christ and Him crucified and the purity of the Gospel message. Spurgeon never gave altar calls but always extended the invitation to come to Christ. He was a faithful minister in his time that glorified God and brought many to the living Christ.
Charles Haddon Spurgeon was England's best-known preacher for most of the second half of the nineteenth century. In 1854, just four years after his conversion, Spurgeon, then only 20, became pastor of London's famed New Park Street Church (formerly pastored by the famous Baptist theologian John Gill).
The congregation quickly outgrew their building, moved to Exeter Hall, then to Surrey Music Hall. In these venues Spurgeon frequently preached to audiences numbering more than 10,000 - all in the days before electronic amplification.
In 1861 the congregation moved permanently to the new Metropolitan Tabernacle.
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