¡Ay de quienes desean los juicios del día de Jehová, que desean tiempos de guerra y confusión; como algunos que anhelan cambios y esperan progresar pisando las ruinas de su país! Pero esta será una devastación tan grande que nadie podrá salir ganando de ella. El día de Jehová será un día sombrío, que hace desfallecer, y tenebroso para todos los pecadores impenitentes. Cuando Dios hace un día tenebroso, ni todo el mundo puede hacerlo luminoso. —Quienes no son reformados por los juicios de Dios, serán perseguidos por ellos; si escapan de uno, hay otro listo para cogerlos. Una pretensión de piedad es doble iniquidad, y así será hallado. El pueblo de Israel copió los crímenes de sus antepasados. La ley de adorar al Señor nuestro Dios dice, solo a Él adorarás. Los profesantes florecen tan poco porque tienen poca o ninguna comunión con Dios en sus deberes. Fueron llevados cautivos por Satanás a la idolatría, por tanto, Dios les hizo ir al cautiverio entre los idólatras.