“La mayoría de nosotros encuentra muy difícil desear el cielo, salvo si esto significa volver a encontrarnos con nuestros amigos que han muerto. Una de las razones de esta dificultad es que no hemos sido entrenados: toda nuestra educación tiende a fijar nuestras mentes en este mundo. Otra de las razones es que cuando el verdadero deseo del cielo está presente en nosotros no lo reconocemos. La mayoría de las personas, si realmente hubieran aprendido a mirar dentro de sus corazones, sabrían que sí desean, y desean intensamente, algo que no puede obtenerse en este mundo. Hay toda clase de cosas en este mundo que ofrecen darnos precisamente eso, pero no acaban de cumplir su promesa. El deseo que despierta en nosotros cuando nos enamoramos por primera vez, o cuando por primera vez pensamos en algún país extranjero, o cuando nos interesamos en algún tema que nos entusiasma, es un deseo que ninguna boda, ningún viaje, ningún conocimiento pueden realmente satisfacer. No hablo ahora de lo que normalmente se calificaría de matrimonios, o vacaciones, o estudios fracasados. Estoy hablando de los mejores posibles. Hubo algo que percibimos, en esos primeros momentos de deseo, que simplemente se esfuma en la realidad. Creo que todos sabéis a qué me refiero. La esposa puede ser una buena esposa, y los hoteles y paisajes pueden haber sido excelentes, y la química puede ser una ocupación interesante, pero algo se nos ha escapado. Hay dos maneras equivocadas de tratar con este hecho, y una correcta. 1)”
Be the first to react on this!
Clive Staples Lewis was born in Ireland, in Belfast on 29 November 1898. His mother was a devout Christian and made efforts to influence his beliefs. When she died in his early youth her influence waned and Lewis was subject to the musings and mutterings of his friends who were decidedly agnostic and atheistic. It would not be until later, in a moment of clear rationality that he first came to a belief in God and later became a Christian.
C. S. Lewis volunteered for the army in 1917 and was wounded in the trenches in World War I. After the war, he attended university at Oxford. Soon, he found himself on the faculty of Magdalen College where he taught Mediaeval and Renaissance English.
Throughout his academic career he wrote clearly on the topic of religion. His most famous works include the Screwtape Letters and the Chronicles of Narnia. The atmosphere at Oxford and Cambridge tended to skepticism. Lewis used this skepticism as a foil. He intelligently saw Christianity as a necessary fact that could be seen clearly in science.
"Surprised by Joy" is Lewis's autobiography chronicling his reluctant conversion from atheism to Christianity in 1931.