Read & Study the Bible Online - Bible Portal
John MacArthur
Los hombres y mujeres que carecen de una perspectiva bíblica tienden a pensar de la religión como la expresión más noble del carácter humano. La opinión popular en el mundo en general ha considerado generalmente la religión como algo inherentemente admirable, honorable y beneficioso. En realidad, ningún otro campo de las humanidades: filosofía, literatura, las artes, o cualquier otro, tiene tanta potencialidad para causar daño como la religión. Nada es más completamente malvado que la falsa religión, y cuanto más tratan los falsos maestros de vestirse de ropas de verdad bíblica, más verdaderamente satánicos son. No obstante, los emisarios de Satanás de aspecto benigno y hábilmente religiosos son ordinarios, no extraordinarios. La historia de la redención está llena de ellos, y la Biblia continuamente nos advierte contra tales falsos maestros: lobos salvajes con pieles de ovejas, «falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia» (2 Corintios 11.13–15). Al dar su discurso de despedida en Éfeso, el apóstol Pablo les dijo a los ancianos de esa joven pero ya acosada iglesia que se levantarían falsos maestros no solo desde dentro de la iglesia, sino también que entrarían pasando desapercibidos en el liderazgo de la iglesia (vea Hechos 20.29–30; cp. Judas v. 4). Esto ha vuelto a suceder una y otra vez en cada fase de la historia de la iglesia. Los falsos maestros se visten con las ropas de Dios; quieren que las personas crean que ellos representan a Dios, y que conocen a Dios, y que tienen una perspectiva especial de la verdad y la sabiduría divinas, aunque son emisarios del mismo infierno.
0 likes

Be the first to react on this!

Group of Brands