Read & Study the Bible Online - Bible Portal
John MacArthur

John MacArthur


John F. MacArthur, Jr. is a fifth-generation preacher who serves as a pastor-teacher of Grace Community Church in Sun Valley, California. He is also a prolific author, conference speaker, and is president of The Master's College and Seminary. MacArthur received a B.A. from Los Angeles Pacific College, his M.Div. from Talbot Theological Seminary, Litt.D. at Grace Graduate School, and D.D. from Talbot Theological Seminary. In addition to his administrative responsibilities, he regularly teaches Expository Preaching at the seminary and frequently speaks in chapel.

MacArthur's pulpit ministry has been extended around the globe through his media ministry, Grace to You, and its satellite offices in Australia, Canada, Europe, India, New Zealand, Singapore, and South Africa. In addition to producing daily radio programs for nearly 2,000 English and Spanish radio outlets worldwide, Grace to You distributes books, software, audiotapes, and CDs by John MacArthur. In thirty-six years of ministry, Grace to You has distributed more than thirteen million CDs and audiotapes.

      John Fullerton MacArthur, Jr. is a United States evangelical writer and minister, noted for his radio program entitled Grace to You. MacArthur is a fifth-generation pastor, a popular author and conference speaker and has served as the pastor-teacher of Grace Community Church in Sun Valley, California since 1969, and as the President of The Master's College (and the related The Master's Seminary) in Santa Clarita, California.

      Theologically, MacArthur is a conservative far-right Baptist, a strong proponent of expository preaching, a dispensationalist and a self-described Calvinist. He has been acknowledged by Christianity Today as one of the most influential preachers of his time, and is a frequent guest on Larry King Live as representative of an evangelical Christian perspective.

      MacArthur has authored or edited more than 150 books, most notably the MacArthur Study Bible, which has sold more than 1 million copies and received a Gold Medallion Book Award. Other best-selling books include his MacArthur New Testament Commentary Series (more than 1 million copies), Twelve Ordinary Men, (more than 500,000 copies), and the children's book A Faith to Grow On, which garnered an ECPA Christian Book Award.

... Show more
Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad. 2 PEDRO 1.5–6 «Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire» (1 Corintios 9.26). Observe que Pablo no estaba boxeando con la sombra ni tampoco era un aprendiz. Él se encontraba en una pelea de verdad. Mientras estaba corriendo, también estaba peleando. Tenía un oponente al que debía seguir golpeando, porque si no este lo sacaría de la pista. Este oponente, recuerde, era su propia carne; en otras palabras, las tendencias pecaminosas que con frecuencia se asocian a los apetitos corporales y a los deseos carnales. Él estaba corriendo para ganar y boxeando para no perder. En términos positivos, estaba cultivando la disciplina de la rudeza mental para que sus ojos estuvieran fijos en el premio y sus pies se movieran en la dirección correcta. En otros términos, estaba cultivando la disciplina del autocontrol para poder detener a su carne de modo que no le hiciera perder la carrera. Todo atleta sabe cómo es esta lucha. Todo buen atleta debe mantener su cuerpo bajo control. No puede tener sobrepeso ni perder la salud. Cuida su cuerpo, se ejercita para mantenerse en forma y se esfuerza para desarrollar músculos. Se mantiene en control de su cuerpo. La mayoría de las personas, en contraste, son dominadas por sus cuerpos. Estos les dicen a sus mentes lo que deben hacer. Es por eso que el principio del pecado se llama «la carne» en todas las epístolas paulinas. El cuerpo en sí no es malo, sino mas bien los malos deseos que se asocian frecuentemente con él. Por eso Pablo dijo que necesitábamos «hacer morir las obras de la carne» (Romanos 8.13) y «crucificar la carne con sus pasiones y deseos» (Gálatas 5.24).
0 likes
La verdadera felicidad en la vida resulta de la transformación de sus procesos de pensamiento. Colosenses 1.16 dice que «todo fue creado por medio de él y para él». Esto lo incluye a usted. Puesto que ha sido hecho para Dios, usted no conocerá la verdadera felicidad hasta que sepa lo que le agrada a Él. Pero no lo sabrá hasta que usted sepa lo que dice su manual para la vida: La Biblia. Al estudiar su Palabra y aprender a vivir según sus principios, usted comenzará a experimentar una gran satisfacción y felicidad. El profeta Jeremías se dio cuenta de esto cuando dijo: «Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón» (Jeremías 15.16). Cuando entiende lo que Dios quiere de su vida y todas las promesas que Él ha preparado para usted, le traerá alegría más allá de lo imaginable. Quizá usted está teniendo problemas en una relación. Tal vez su hogar no sea todo lo que debería ser. Es posible que no tenga el dinero para comprar algo que necesita desesperadamente. Usted podría estar pasando por dificultades en la escuela o en el trabajo. A pesar de que nada parece estar trabajando para su bien en este momento, le aseguro que todo saldrá bien al final. ¿Cómo puedo hacerle una promesa temeraria como esa? Debido a que las promesas de Dios en Cristo se cumplirán en usted. La Biblia lo dice. Y esto le da a cada cristiano un motivo de regocijo.
0 likes
Hay una real paradoja, no una incoherencia, en estas verdades. Todos los cristianos pecan (1 Juan 1.8), pero también todos los cristianos obedecen: «En esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos» (1 Juan 2.3). El pecado y la carnalidad todavía están presentes en todos los creyentes (Romanos 7.21), pero no pueden ser el sello distintivo de su carácter (Romanos 6.22). «Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios» (3 Juan 11). Esto habla de dirección, no de perfección. Pero está claro que hace que el comportamiento sea una prueba de la realidad de la fe. ¿Dónde ve evidencia de la fe en su vida?
0 likes
Transigir es bueno y necesario en la mayoría de las relaciones humanas. En el matrimonio, por ejemplo, las parejas deben ceder con frecuencia para lidiar con los desacuerdos respecto a la preferencia y a la opinión. En el gobierno secular, los compromisos son necesarios a veces para poder sobrepasar los obstáculos ejecutivos o legislativos. En los negocios, transigir es importante para cerrar un trato. La persona que rehúsa ceder en cualquier circunstancia es obstinada, irrazonable y egoísta. Esa clase de inflexibilidad de voluntad es pecaminosa y ha llevado a la ruina a muchas relaciones y organizaciones. Pero en lo que respecta a cuestiones de principios como las bases éticas y morales, absolutos bíblicos, axiomas de la Palabra de Dios, mandatos claros de Dios y la veracidad de Dios mismo, con eso no se debe transigir. Un verdadero líder sabe eso. Para el líder espiritual, los absolutos son establecidos por la Palabra de Dios. Un líder que aplica todos los principios de liderazgo puede quizás lograr una medida de efectividad pragmática. Pero este principio probará realmente quién es usted como líder. Nadie puede ser un líder efectivo espiritual a menos que comprenda la verdad esencial de la Escritura y rehúse transigir su autoridad absoluta. Este principio aplica, estoy convencido, no solo a los pastores o a los líderes de las iglesias sino a cualquier cristiano que desea ser un buen líder.
0 likes
Sea por muerte o por rapto, cada creyente se presentará un día ante el Amo celestial para ser evaluado y recompensado. Una vez más, el esclavo obediente no tiene nada que temer frente al Amo. Por otro lado, los creyentes que dedican sus vidas a actividades temporales y sin valor deben esperar de Cristo una recompensa mínima. Los pecados de todo creyente, por supuesto, son perdonados para siempre
0 likes
Es un peligro, aun para la gente que ama a Cristo, que lleguemos a estar tan involucrados haciendo cosas para Él que comencemos a descuidar el oírlo y recordar lo que ha hecho por nosotros. Nunca debemos permitir que nuestro servicio a Cristo sobrepase nuestra adoración a Él. El momento en que nuestras obras llegan a ser más importantes que nuestra adoración, significa que hemos cambiado de lugar las verdaderas prioridades. En el momento en que se alcen las buenas acciones por sobre la doctrina y la verdadera adoración, también se estarán arruinando las obras. Hacer buenas obras por las obras tiende a exaltar el ego y a despreciar la obra de Dios. Buenas acciones, caridad humana y acciones de bondad son expresiones cruciales de una fe real, pero deben fluir de una verdadera confianza en la redención de Dios y su justicia. Después de todo, nuestras propias buenas obras nunca podrán ser un medio para ganarnos el favor de Dios; por eso es que en las Escrituras el foco de la fe está siempre sobre lo que Dios ha hecho por nosotros, y nunca sobre lo que nosotros hemos hecho por Él (Romanos 10.2–4).
0 likes
Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. 1 CORINTIOS 1.23–24 Lo que Pablo estaba diciendo en 1 Corintios es que el evangelio choca con nuestras emociones, choca con nuestra mentalidad, choca con nuestras relaciones personales. Hace añicos nuestras sensibilidades, nuestro pensamiento racional, nuestra tolerancia. Es difícil de creer. La cruz en sí misma proclama el veredicto sobre el hombre caído. La cruz dice que Dios exige la pena de muerte por el pecado, mientras que nos proclama la gloria de la sustitución. Rescata al que perece. Los que perecen son los condenados, los arruinados, sentenciados, destruidos; son los perdidos, los que están bajo juicio divino por violaciones interminables de su santa Ley. Si usted y yo no abrazamos al sustituto, sufrimos nosotros mismos esa muerte, y es una muerte que dura para siempre. El mensaje de la cruz no tiene que ver con las necesidades que se sienten. No se trata de que Jesús le ama a usted tanto que quiere contentarle. Se trata de rescatarlo a usted de la condenación eterna, porque esa es la sentencia que pesa sobre la cabeza de todo ser humano. Así que el evangelio es una ofensa por cualquier lado que se vea. No hay nada en cuanto a la cruz que encaje cómodamente con la forma en que el hombre se ve a sí mismo. El evangelio confronta al hombre y lo expone tal cual es. No se fija en el desencanto que siente. No le ofrece ningún alivio de sus luchas como ser humano. Más bien, va al asunto profundo y eterno del hecho de que está condenado y desesperadamente necesita que le rescaten. Solo la muerte puede lograr el rescate, pero Dios, en su misericordia, ha provisto un Sustituto.
0 likes
Usted no puede ir al cielo a menos que sepa cómo, y no puede saber cómo excepto al leer la Biblia. Es el único lugar en donde el hombre escribió las palabras que el Espíritu Santo inspiró. Toda la Escritura es dada por inspiración de Dios. Pedro describió el proceso: «los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo» (2 Pedro 1.21). Uno no puede entender por sí mismo las cosas de Dios más de lo que pudieron Adán y Eva, porque solo por el poder y revelación del Espíritu Santo se puede evaluar la esencia del Señor y Creador del universo. Sin el Espíritu no hay conocimiento. Pero para los que hemos recibido la enseñanza del Espíritu Santo por las Escrituras, tenemos lo que 1 Corintios llama «la mente de Cristo». Podemos saber lo que Cristo piensa porque la Biblia lo revela.
0 likes
Desafortunadamente, hay mucha superstición y confusión sobre el significado de la sangre de Cristo. Un popular libro escrito hace varios años por un autor evangélico conocido sugiere que hay algo único acerca de la química de la sangre de Cristo. Supuso que la sangre de Cristo no era sangre humana. En cambio, dijo, la sangre que corre por las venas de Jesús era la sangre de Dios. Otros cristianos han mal interpretado canciones conocidas acerca de la sangre de Cristo (como «Hay poder en la sangre» o «Hay una fuente sin igual de sangre»). Se imaginan que hay alguna característica sobrenatural en la sangre de Cristo que lo hace espiritualmente poderosa. Algunos incluso suponen que la sangre literal de Cristo se aplica por algunos medios místicos a cada creyente en la conversión, y después se recoge de nuevo para que pueda ser aplicada continuamente y vuelta a aplicar. Mucha gente cree que solo mencionar la sangre de Cristo es un poderoso medio de sofocar la actividad demoníaca como un abracadabra cristiano. Ideas fantasiosas como las que surgen de la misma forma de pensar supersticioso dio lugar a la idea de la transubstanciación. Cuando las Escrituras dicen que somos redimidos por la sangre de Cristo, no debemos pensar que su plasma o glóbulos tienen alguna propiedad sobrenatural. Su sangre era la sangre humana normal, al igual que todo su cuerpo era totalmente humano en todos los aspectos. El «poder en la sangre» que cantamos reside en la expiación que Él realizó mediante el derramamiento de su sangre, no en el líquido en sí. Así que cuando la Biblia habla acerca de la sangre de Cristo, se utiliza la expresión como una metonimia de su muerte expiatoria.
0 likes
El número de pecados que una persona cometa no hace que su caso sea imperdonable (vea Santiago 5.20).
0 likes
La ortodoxia bíblica abarca la ortopraxia. Tanto la doctrina recta como la vida recta son absolutamente esenciales y totalmente inseparables para el verdadero hijo de Dios. Esa es la enseñanza consecuente de Cristo mismo. Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8.31–32). Más allá de esto, la Escritura enseña clara y coherentemente la primacía de la creencia correcta como la base de la conducta correcta. En otras palabras, la vida recta se ve propiamente como el fruto de la fe auténtica, y nunca al revés. Los actos piadosos carentes de todo amor real por la verdad no constituyen en ninguna medida la ortopraxia genuina. Por el contrario, esa es la peor clase de hipocresía santurrona. Por lo tanto vale la pena pelear por la verdad. Como vimos, es la única cosa en el mundo por la cual la iglesia debería pelear. Si pierde esa pelea, todo lo demás está perdido.
0 likes
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío. SALMOS 19.14 El significado de la Palabra de Dios no es para nada oscuro o difícil de comprender como las personas hoy día lo hacen ver. Admito que algunas cosas de la Biblia son difíciles de entender (2 Pedro 3.16), pero su verdad central y esencial es lo bastante sencilla como para que nadie se confunda con ella. «El que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará» (Isaías 35.8). Por otra parte, nuestra percepción individual de la verdad puede cambiar y de hecho así lo hace. Por supuesto que adquirimos mayor entendimiento a medida que crecemos. Todos comenzamos siendo nutridos con la leche de la Palabra. Cuando adquirimos la habilidad de masticar y digerir verdades más difíciles, se supone que debemos ser fortalecidos por el alimento sólido de la Palabra (1 Corintios 3.2; Hebreos 5.12). Esto es, movernos de un conocimiento de niño a un entendimiento de verdad más maduro en toda su riqueza y relación con otra verdad. Sin embargo, la verdad misma no cambia solo porque cambie nuestro punto de vista. Cuando maduramos en nuestra habilidad de percibir la verdad, la verdad en sí misma se mantiene invariable. Nosotros debemos ajustar todos nuestros pensamientos a la verdad (Salmos 19.14), no estamos autorizados a redefinir el término «Verdad» para adaptarlo a nuestros propios puntos de vista, preferencias o deseos. No debemos ignorar o descartar verdades seleccionadas solo porque podemos llegar a encontrarlas difíciles de recibir o de sondear. Después de todo, no podemos volvernos perezosos o apáticos acerca de la verdad cuando el precio de entenderla o defenderla se torna exigente o costoso. Tal acercamiento egoísta a la verdad es equivalente a la usurpación a Dios (Salmos 12.4). Quienes toman esa ruta garantizan su propia destrucción (Romanos 2.8–9).
0 likes
Porque estrecha es la puerta» dijo Jesús en Mateo 7.14, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan». Concuerdo en que nos cuesta mucho hallarla, especialmente hoy. Uno puede ir de iglesia en iglesia y jamás encontrarla. Es una puerta muy estrecha. La misma enseñanza aparece en Lucas 13.23–24. «Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar y no podrán». Cuesta hallarla, y cuesta entrar por ella. ¿Por qué cuesta tanto encontrarla hoy, y por qué es tan duro entrar por ella? Cuesta mucho hallarla porque muchas iglesias se han desviado de la enseñanza de la verdad del evangelio. Es incluso más duro, una vez que se ha oído la verdad, someterse a ella. El hombre se adora a sí mismo. Es su propio dios. Lo que necesitamos decir a la gente no es: «Venga a Cristo y se sentirá mejor» ni «Jesús quiere suplir sus necesidades, sean las que fueren». Jesús no quiere satisfacer nuestras necesidades –mundanales, terrenales y humanas–. Lo que quiere es que estemos dispuestos a decir: «Por amor a Cristo dejaré todo lo que pienso que necesito». Es difícil pasar por la puerta estrecha porque es muy duro negarnos a nosotros mismos.
0 likes
Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra. 2 CORINTIOS 9.8 A diferencia de las personas libres, los esclavos no tenían que preocuparse por encontrar algo que comer o un lugar donde dormir. Ya que sus necesidades estaban atendidas, ellos podían centrarse enteramente en servir al amo. Nuevamente, los paralelos con la vida cristiana son notables. Como creyentes, podemos enfocarnos en las cosas que Dios nos ha llamado a hacer, confiando en que Él atiende nuestras necesidades. «No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?». Dijo Jesús a sus seguidores: «Vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» (Mateo 6.31–33). Aquellos que tienen como su prioridad mayor agradar a Dios pueden estar confiados que Él cuidará de ellos. Nadie comprendió mejor este principio que el apóstol Pablo. «Por nada estéis afanosos», escribió a los filipenses, «sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego» (4.6). Más adelante en ese capítulo, explicó que había aprendido el secreto del contentamiento, sin importar las circunstancias. Por consiguiente, él pudo exclamar: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (v. 13). El contentamiento de Pablo vino tanto de la confianza total en Cristo como de la evaluación correcta de sus necesidades.
0 likes
Apunte al corazón del niño Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura. PROVERBIOS 4.1 Los padres deben estar muy claros en esto: El comportamiento no es la cuestión crucial. Un cambio en el comportamiento no va a resolver el problema de raíz del niño. Un cambio en el comportamiento sin un cambio en el corazón no es más que hipocresía. ¿Cómo pueden los padres pastorear el corazón del niño? En primer lugar, los padres deben ayudar a los niños a comprender que ellos tienen corazones pecaminosos. Los propios niños necesitan saber que todas sus malas palabras, pensamientos y acciones surgen de sus corazones contaminados por el pecado, y el único remedio para esto es el evangelio. El corazón de su hijo es un campo de batalla donde el pecado y la justicia están en conflicto. El mayor problema de su hijo no es la falta de madurez. No es la falta de experiencia o la falta de comprensión. Es el corazón malvado. Esas otras cosas agravarán el problema del corazón. Sin embargo, los remedios para la inmadurez, la ignorancia y la inexperiencia no son una cura para el problema principal. Su hijo no va a superar su propia depravación. Como padres, debemos dirigirnos a los corazones de los hijos. El objetivo de la crianza de los hijos no es el control de la conducta. No se trata simplemente de producir hijos con buenos modales. No se trata de enseñar a nuestros hijos a tener un comportamiento socialmente encomiable. No es que sean educados y respetuosos. No es que sean obedientes. No se trata de conseguir que hagan las cosas para lograr nuestra aprobación. No es que se ajusten a una norma moral. No es que nos den, como padres, algún motivo para estar orgullosos de ellos. El objetivo final y el enfoque correcto de la crianza bíblica son redentores. ¿Qué objetivos se ha marcado para conformar a sus hijos a un nivel moral? What the Bible Says About Parenting, pp. 147–148
0 likes
No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. 1 CORINTIOS 10.21 En 1 Corintios 10.20, Pablo dice que un ídolo en sí mismo no era nada: «Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios». Nada de lo que el mundo pagano entero sacrifica a sus ídolos de piedra, plata u oro le agrada al Dios verdadero, pero sí a las fuerzas del infierno. Todo está ligado a Satanás y los demonios. Usted tal vez diga: «Ah, ¡pobres paganos bien intencionados! Están abriéndose paso a Dios de la mejor manera que saben». No, están abriéndose paso al infierno. Están conectándose con fuerzas demoníacas que se hacen pasar por ídolos que no existen. No hay dioses aparte del Dios verdadero. La gente piensa que sí, porque los demonios se hacen pasar por los dioses que adoran y hacen suficientes trucos como para mantener a esas personas conectadas con sus falsas deidades. No es simplemente un caso de «qué malo que sean ignorantes”. No están en el limbo sino que se dirigen al infierno. La ignorancia no es excusa. La razón natural que busca a Dios acaba en la ignorancia, la idolatría y lo demoníaco. Los demonios están detrás de todas las religiones falsas. Están detrás de todos los sistemas filosóficos y religiosos. Están detrás de todo lo encumbrado que se levanta contra el conocimiento de Dios. Toda idea no bíblica y contraria a Dios, es diabólica. Algunos me han preguntado: «¿Hay mucha religión satánica en nuestra sociedad?». Sí. Todo, excepto el verdadero cristianismo, es satánico, hasta cierto punto, de una forma u otra. No es que todo el mundo adore directamente a Satanás, aunque algunos lo hacen. Pero toda persona que no adora al Dios vivo y verdadero por Jesucristo, adora, en efecto, a Satanás. ¿Qué puede hacer para ayudar a alguien que está atrapado en una falsa creencia acerca de Dios?
0 likes
Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. MATEO 4.24 Los síntomas de la posesión demoníaca en el Nuevo Testamento son variados. Los endemoniados eran algunas veces personas dementes, como es el caso de dos hombres poseídos por los demonios, que vivían en un cementerio y se comportaban tan fieramente que nadie se atrevía a acercárseles (Mateo 8.28–34; Marcos 5.1–5). Con mucha frecuencia, la posesión demoníaca implicaba padecimientos físicos. No pensemos (como muchos lo hacen) que la descripción bíblica de las posesiones demoníacas, son meras acomodaciones a las supersticiones humanas, o que las enfermedades caracterizadas como posesión demoníaca en la Biblia, fueran en realidad manifestaciones de epilepsia, demencia u otras aflicciones puramente fisiológicas y sicológicas. Las Escrituras hacen una clara distinción entre posesión demoníaca y enfermedad, incluyendo epilepsia y parálisis (Mateo 4.24). La posesión demoníaca implica sujeción a un espíritu demoníaco —una criatura caída verdadera y personal— que habita en la persona afligida. En varios casos, la Escritura describe cómo los espíritus de demonios hablan a través de los labios de aquellos a quienes atormentan (Marcos 1.23–24; Lucas 4.33–35). Algunas veces, Jesús obligaba a los demonios a identificarse, quizás para dar una clara prueba de su poder sobre ellos (Marcos 5.8–14). En todos los casos, sin embargo, la posesión demoníaca es presentada como una aflicción, no como un pecado en sí. Indudablemente, la anarquía, la superstición y la idolatría juegan un gran papel importante, en abrir el corazón de las personas a la posesión demoníaca, pero a ninguno de estos individuos endemoniados en el Nuevo Testamento se les asocia explícitamente con conductas inmorales. Siempre se los presenta como personas atormentadas, no como malhechores obstinados. ¿Qué puntos de vista erróneos de posesión demoníaca ha visto retratado en la sociedad?
0 likes
El mensaje bíblico no es que la humanidad se divide entre el moral y el inmoral. El claro mensaje de la Biblia es que «todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios» (Romanos 3.23). No hay división entre la gente buena y la gente mala, todos somos pecadores y todos merecemos la condenación. En realidad, el incrédulo moral quizá esté en un estado peor que el pecador libertino, porque la persona moral no entiende su propia necesidad. Independientemente del nivel de moralidad externa que una persona pueda lograr, él o ella es un pecador condenado sin Cristo. Usted puede ser el fariseo más moral en Israel, el filántropo más generoso en su ciudad, el estudiante con la vida más limpia en la residencia de la universidad, el padre más bueno y más activo en la asociación de padres y maestros, o usted pudiera ser el más devoto seguidor de la última moda espiritual. Pero sin Cristo, se irá al infierno junto con los traficantes de drogas y las prostitutas. A menos que haya sido reconciliado con Dios por medio de su Hijo Jesucristo, toda la moralidad en el mundo no le ayudará.
0 likes
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. MATEO 22.37 Al comprometer las facultades internas: la mente, las emociones, el deseo, la memoria, el pensamiento, los pensamientos pecaminosos obran directamente en el alma guiándola hacia el mal. Siembre un pensamiento, cosechará una acción. Siembre un acto, cosechará un hábito. Siembre un hábito y cosechará un carácter. Siembre un carácter y cosechará un destino. Los malos pensamientos por lo tanto, son el fundamento para todos los demás pecados. Nunca nadie «cae» en adulterio. El corazón del adúltero está siempre formado y preparado por los pensamientos lujuriosos antes de que ocurra el hecho real. Del mismo modo, el corazón del ladrón se inclina a la codicia. Y el asesinato es el producto de la ira y el odio. Todo pecado se incuba en primer lugar en la mente. Jesús enseñó esta verdad a sus discípulos: «Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre» (Mateo 15.18–20, énfasis añadido). La impureza que Jesús indica no es principalmente un problema de ceremonial o externo, lo que es verdaderamente impuro en el sentido espiritual es la maldad que emana del corazón. La enseñanza de los fariseos había inculcado esta noción en el pueblo que de manera común llegaron a creer que malos pensamientos no eran realmente pecaminosos, siempre y cuando no se convirtieran en actos. Esto es precisamente por lo que nuestro Señor dirigió su enseñanza hacia los pecados del corazón en su Sermón del Monte (vea Mateo 5.21–22, 27–28). ¿Qué debe estar en nuestras mentes y corazones? ¿Cuál debe ser el secreto más profundo de nuestras almas? Adorar a Dios.
0 likes
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar. LUCAS 18.1 Normalmente no pensamos que la oración es un trabajo. Tendemos a pensar que es algo inactivo. Pero no lo es. La oración es esfuerzo y es el primero y más importante trabajo de todo ministerio. La oración por sí misma es, después de todo, un reconocimiento implícito de la soberanía de Dios. Sabemos que no podemos cambiar los corazones de las personas y por eso oramos para que Dios lo haga. Sabemos que es Dios el que añade a su iglesia, por eso ahora oramos para que sea el Señor de la cosecha. Sabemos que «Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia» (Salmos 127.1). La oración es esfuerzo, no hay duda de ello. Es difícil mantenerse enfocado. No es fácil interceder por los demás. Pero el líder sabio no será negligente a esa primera tarea del negocio. Nada, sin importar lo vital que parezca, es más urgente. Y, por lo tanto, no debemos permitir que algo se interponga entre la oración y un plan agotador. Mi consejo es comenzar cada día con un tiempo específico de oración. No permita que las interrupciones o las citas le distraigan su primera prioridad. Busque al Señor cuando la mente está fresca. La oración ya es difícil sin tener que agregarle una mente fatigada. No desperdicie sus horas más brillantes haciendo cosas menos importantes. Pero tampoco limite las oraciones a las mañanas «orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos» (Efesios 6.18).
0 likes

Group of Brands