Read & Study the Bible Online - Bible Portal
Martin Luther

Martin Luther


Martin Luther changed the course of Western civilization by initiating the Protestant Reformation. As a priest and theology professor, he confronted indulgence salesmen with his 95 Theses in 1517. Luther strongly disputed their claim that freedom from God's punishment of sin could be purchased with money. His refusal to retract all of his writings at the demand of Pope Leo X in 1520 and the Holy Roman Emperor Charles V at the Diet of Worms meeting in 1521 resulted in his excommunication by the pope and condemnation as an outlaw by the emperor.

Luther taught that salvation is a free gift of God and received only by grace through faith in Jesus as redeemer from sin, not from good works. His theology challenged the authority of the pope of the Roman Catholic Church by teaching that the Bible is the only source of divinely revealed knowledge and opposed sacerdotalism by considering all baptized Christians to be a holy priesthood.

His translation of the Bible into the language of the people (instead of Latin) made it more accessible, causing a tremendous impact on the church and on German culture. It fostered the development of a standard version of the German language, added several principles to the art of translation, and influenced the translation into English of the King James Bible. His hymns inspired the development of singing in churches. His marriage to Katharina von Bora set a model for the practice of clerical marriage, allowing Protestant priests to marry.
... Show more
É defeito comum dos homens, não fazer contas na bonança com a tempestade
0 likes
rth.
0 likes
Muitos tiveram e têm a opinião de que as coisas do mundo são de tal modo governadas, pela fortuna e por Deus, que os Homens com a sua prudência não as podem corrigir, nem têm, aliás, remédio algum para tal; e por isto poder-se-á julgar que não seja de suar muito nas coisas, mas de deixar-se governar pela sorte. (...) No entanto (...) julgo poder ser verdadeiro que a fortuna seja arbitra de metade das nossas acções, mas que ela também nos deixe a nos governar a outra metade, ou quase. E assemelho-a a um destes rios ruinosos que, quando se irritam, alagam as planícies , derrubam as árvores e os edifícios, levam terreno de um lado, põem-no no outro: cada um foge adiante deles, todos cedem ao seu ímpeto, sem se lhes poderem opor em parte alguma. E, se bem que eles sejam assim feitos, daí não resulta que os homens, quando estão temos tranquilos, não possam tomar providências, quer com amparos, quer com açudes, de modo que, crescendo depois, eles se encaminhem por um canal ou o seu ímpeto não seja tão danoso nem tão desenfreado. Acontece de modo semelhante com a fortuna, a qual demonstra a sua potência onde não está ordenada virtude para lhe resistir. E, aí, ela volta os seus ímpetos para onde sabe que não estão feitos os açudes nem os amparos para a deter
0 likes
Pentru ca viața-i scurtă, cu multă suferință, și fără caznă trai nu-i cu putință conduși de pofte și dorinți noi ne petrecem și ne roadem anii; cin` la plăceri renunță doar strădanii găsește, chin și suferinți; de-a lumii amăgire acela n-are știre, nici de-ntâmplări-i sucite, de orori ce-apasă greu pe-atâția muritori.
topics: epicureism , realism  
0 likes
For I do not believe that divisions purposely caused can ever lead to good; on the contrary, when an enemy approaches, divided cities are lost at once, for the weaker faction will always side with the invader, and the other will not be able to stand alone.
0 likes
Pentru ca viața-i scurtă, cu multă suferință, și fără caznă trai nu-i cu putință conduși de pofte și dorinți noi ne petrecem și ne roadem anii; cin` la plăceri renunță doar strădanii găsește, chin și suferinți; de-a lumii amăgire acela n-are știre, nici de-ntâmplări-i sucite, de orori ce-apasă greu pe-atâția muritori. (Machiavelli, Mătrăguna, in Comedia Italiană din Renaștere, Humanitas, 2012, p9)
topics: epicureism , realism  
0 likes
As to how a Prince is to know his Minister, this unerring rule may be laid down. When you see a Minister thinking more of himself than of you, and in all his actions seeking his own ends, that man can never be a good Minister or one that you can trust.
0 likes
En nuestros tiempos sólo hemos visto hacer grandes cosas a los hombres considerados tacaños; los demás siempre han fracasado.
0 likes
que el que ayuda a otro a hacerse poderoso causa su propia ruina. Porque es natural que el que se ha vuelto poderoso recele de la misma astucia o de la misma fuerza gracias a las cuales se lo ha ayudado.
0 likes
no he encontrado entre lo poco que poseo nada que me sea más caro o que tanto estime como el conocimiento de las acciones de los hombres,
0 likes
es que el que ayuda a otro a hacerse poderoso provoca su propia ruina.
0 likes
Llego, pues, a la conclusión de que un príncipe, cuando es apreciado por el pueblo, debe cuidarse muy poco de las conspiraciones; pero que debe temer todo y a todos cuando lo tienen por enemigo y es aborrecido por él. Los Estados bien organizados y los príncipes sabios siempre han procurado no exasperar a los nobles y, a la vez, tener satisfecho y contento al pueblo. Es este uno de los puntos a que más debe atender un príncipe. (p. 33) Sólo quien sea capaz de cortar, como suele decirse, un cabello en el aire, podrá hallar alguna diferencia entre “excusa” y “justificación”. (p. 50) Sucede lo que los médicos dicen del tísico: que al principio su mal es difícil de conocer, pero fácil de curar, mientras que, con el transcurso del tiempo, al no haber sido conocido ni atajado, se vuelve fácil de conocer, pero difícil de curar. (p. 4) Como quiera que haya sido, lo cierto es que nadie probablemente ha sido, tanto como Maquiavelo, signo de contradicción. Nadie ha tenido tan varia y tempestuosa fortuna, como suelen decir los italianos; y vale recordar algunas por lo menos de sus más sonadas peripecias. (p. 11) Maquiavelo puede pasar casi como un santo. Que una u otra vez sacrificó en los altares de Afrodita (de la Pandemia siempre, porque fue varón a carta cabal), parece ser lo más probable pero fueron pasiones o pasioncillas que no alteraron la paz de su hogar, ni sobrepusieron en modo alguno (la carta a Vettori lo está diciendo) a su labor intelectual. (p. 25) … y si no perseveró más en el género dramático -un entretenimiento para él, en fin de cuentas- fue por la simple razón de que lo que ante todo le absorbía era el homo politicus, o como él decía, el ragionar dello stato, y en esto hubo de consumirse lo mejor de su energía espiritual. (p. 11) En la concepción de Maquiavelo, el Príncipe es el Estado… En cuanto al pueblo, es algo que no ha podido definirse jamás. Como entidad política, es una entidad puramente abstracta. No se sabe exactamente ni dónde comienza ni dónde acaba. El adjetivo de soberano aplicado al pueblo es una farsa trágica… Al pueblo no le queda ni un monosílabo para afirmar y obedecer. (p. 15) En los Discursos sobre Tito Livio abundan declaraciones semejantes. “Hay que partir del presupuesto de que los hombres son todos perversos (tutti gli uomini rei), y que siempre que se les presente ocasión, harán uso de la malignidad de su ánimo… Los hombres no obran jamás el bien, a no ser por necesidad”. (p. 32) La libertad, por tanto, es para Maquiavelo el supremo bien a cuya consecución debe ordenarse la comunidad política, y por esta consideración censura severamente a Julio César, por haber sido el exterminador de las libertades públicas y, en suma, de la República romana. (p. 28) Ha de notarse, pues, que a los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos, porque si se vengan de las ofensas leves, de las graves no pueden; así que la ofensa que se haga al hombre debe ser tal, que le resulte imposible vengarse. (p. 3) … no sin haberle colgado previamente una inscripción según la cual Maquiavelo habría sido un hombre astuto y pérfido, coadjutor de los demonios e incomparable artífice de maquinaciones diabólicas: “Homo vafer ac subdolus, diabolicarum cogitationum faber optimus, cacodaemonis auxiliator”. (p. 12) Quien confía en el pueblo edifica sobre arena. (se me olvidó colocar la página) Y Traiano Boccalini, por su parte, decía lo siguiente: “No vemos por qué ha de condenarse la lectura de Maquiavelo, cuando se recomienda la lectura de la Historia”. (p. 38) … en esto acabó por convertirse, según dice Macaulay, el odiado político florentino. (p. 13)
0 likes
There are actually three kinds of mind: one kind grasps things unaided, the second sees what another has grasped, the third grasps nothing and sees nothing. The first kind is extremely valuable, the second valuable, the third useless.
0 likes
Come evening, I walk home and go into my study. In the passage I take off my ordinary clothes, caked with mud and slime, and put on my formal palace gowns. Then when I’m properly dressed I take my place in the courts of the past where the ancients welcome me kindly and I eat my fill of the only food that is really mine and that I was born for. I’m quite at ease talking to them and asking them why they did the things they did, and they are generous with their answers. So for four hours at a time I feel no pain, I forget all my worries, I’m not afraid of poverty and death doesn’t frighten me. I put myself entirely in their minds.
0 likes
príncipes da Itália
0 likes
El conflicto no tiene solución sino cuando Pío XI -este gran papa tan inflexible como conciliador según era menester- se avino a convenir con Mussolini, en 1929, los Acuerdos de Letrán, por los cuales, a cambio de la soberanía pontificia sobre un territorio minúsculo (44 hectáreas tiene en números redondos el Estado de la Ciudad del Vaticano) reconoce la Santa Sede la existencia del Reino de Italia con el territorio que le compete y con Roma como capital. (p. 15) Lo que no depende de la poca o mucha virtud del conquistador, sino de la naturaleza de lo conquistado. (p. 7) … Porque el vulgo se deja llevar siempre del éxito y de las apariencias, y en el mundo no hay sino vulgo (nel mondo non è se non vulgo). (p. 37) .. el dicho de Renan: Después de Atenas, ninguna ciudad ha contribuido tanto como Florencia en la promoción del espíritu humano. (p. 9) Con lo cual queda despachada la cuestión del fin y los medios, los cuales, si son malos, no pueden jamás ponerse por obra, así sea en la consecución del más santo de los fines. (p. 47) Nicolás Maquiavelo fue un escritor extraordinariamente fecundo, y en todos los muchos y variados géneros que cultivó -con la sola excepción de sus poesías, decididamente mediocres-, de suprema excelencia. (p. 11) Sin embargo, el que menos ha confiado en el azar es siempre el que más tiempo se ha conservado en su conquista. También facilita enormemente las cosas el que un príncipe, al no poseer otros Estados, se vea obligado a establecerse en el que ha adquirido. Pero quiero referirme a aquellos que no se convirtieron en príncipes por el azar, sino por sus virtudes. Y digo entonces que, entre ellos, los más ilustres han sido Moisés, Ciro, Rómulo, Teseo y otros no menos grandes. Y aunque Moisés sólo fue un simple agente de la voluntad de Dios, merece, sin embargo, nuestra admiración, siquiera sea por la gracia que lo hacía digno de hablar con Dios. Pero también son admirables Ciro, y todos los demás que han adquirido o fundado reinos; y si juzgamos sus hechos y su gobierno, hallaremos que no deslucen ante los de Moisés, que tuvo tan gran preceptor. Y si nos detenemos a estudiar su vida y sus obras, descubriremos que no deben a la fortuna sino el haberles proporcionado la ocasión propicia, que fue el material al que ellos dieron la forma conveniente. Verdad es que, sin esa ocasión, sus méritos de nada hubieran valido; pero también es cierto que, sin sus méritos, era inútil que la ocasión se presentará. (pp. 9-10) Pero volvamos a nuestro asunto. Cualquiera que meditase este discurso hallaría que la causa de la ruina de los emperadores citados ha sido el odio o el desprecio, y descubriría a qué se debe que, mientras parte de ellos procedieron de un modo y parte de otro, en ambos hubo dichosos y desgraciados. (p. 36) porque el que vence no quiere amigos sospechosos y que no lo ayuden en la adversidad, y el que pierde no puede ofrecer ayuda a quien no quiso empuñar las armas y arriesgarse en su favor. (p. 40)
0 likes
All the same, and so as not to give up on our free will, I reckon it may be true that luck decides the half of what we do, but it leaves the other half, more or less, to us. It’s like one of those raging rivers that sometimes rise and flood the plain, tearing down trees and buildings, dragging soil from one place and dumping it down in another. Everybody runs for safety, no one can resist the rush, there’s no way you can stop it. Still, the fact that a river is like this doesn’t prevent us from preparing for trouble when levels are low, building banks and dykes, so that when the water rises the next time it can be contained in a single channel and the rush of the river in flood is not so uncontrolled and destructive.
0 likes
It is in reference to Pope Julius that Machiavelli moralizes on the resemblance between Fortune and women, and concludes that it is the bold rather than the cautious man that will win and hold them both.
topics: attraction , fortune  
0 likes
Pero cuando las ciudades o provincias están acostumbradas a vivir bajo un principe, y por la extinción de éste y su linaje queda vacante el gobierno, como por un lado los habitantes estfán habituados a obedecer y por otro no tienen a quién, y no se ponen de acuerdo para elegir a uno de entre ellos, ni saben vivir en libertad, y por último tampoco se deciden a tomar las armas contra el invasor, un principe puede fácilmente conquistarlas y retenerlas.
0 likes
Capítulo XX. Se as fortalezas e muitas outras coisas que a cada dia são feitas pelos príncipes são úteis ou não
0 likes

Group of Brands